| ENTORNOS
PRÓXIMOS 2006 ARTIUM Karmelo Bermejo ![]() ¿Que haces? Trato de recuperar estrategias del sistema para mi propio beneficio. ¿Tiene que ver con una idea del arte como resistencia? Creo que toda resistencia implica una esperanza, al menos en teoría, pero no en la práctica. Si hablamos de este tipo de resistencia, de la que tiene como único objetivo la perpetuación de sí misma, entonces sí. Tendría que ver con eso de una utopía sin horizonte utópico. Algo muy contemporáneo. Pero también se puede interpretar como una estetización de la disidencia... No hay utopía, sólo hay realidad. Se trata de renunciar a nuestros sueños cada día y de paso divertirnos, coger nuestro trozo del pastel, darle un empujoncito más al mundo para que se mate. Eso me suena bastante punk Puede ser, pero el punk se enfrenta al sistema y el sistema lo fagocita y lo desactiva. Podría ser anti-punk, en el sentido en que la agresividad del sistema (sea del volumen que sea) es recuperada y las obras no sólo nacen con el objetivo de ser recuperadas, están recuperadas ya, forma parte de ellas. Explica qué son las aportaciones Las aportaciones son piezas que plagian la realidad y se incorporan a esta añadiendo volumen de actividad en su misma dirección. Consiste en repetir una actividad que habitualmente se desarrolla en la esfera institucional, corporacional o colectiva. La acción la repite un sólo individuo, otorgándole una autoría y con esta un culpable. Después la pieza entra en el mercado del arte, dónde genera un beneficio, igual que hacía la acción matriz de la que parte en el contexto que le era propio. Es un pensamiento muy primitivo, miro lo que hacen los otros y lo repito, no soy culpable del todo porque soy un imitador. Luego en cada pieza suceden cosas diferentes, a veces hay más poesía gratuita que otra cosa. Lo que me parece extraño es que en algunas de esas aportaciones (como limpiar las mesas de un restaurante de comida rápida gratis) en realidad estás siendo muy obediente y, no sé si generoso, en cualquier caso no parece que estés haciendo una maldad y, sin embargo, esa es la impresión. Casi como cuando se les dice a los niños que si están haciendo algo bueno o están calladitos es que algo traman. Creo que ese exceso de obediencia y de generosidad debería al menos ruborizar a Burger King, si existiera el Sr.Burger King. Pero las responsabilidades se diluyen en estructuras jerárquicas laberínticas y todo el mundo hace lo mismo, así que hay mucha gente susceptible de deber ruborizarse. Por otra parte se trata de una acción paraclandestina: trabajar gratis esta prohibido, pero un poco menos que gratis no, de manera que no veo la necesidad de coger ese un poco menos que gratis. Bien, entonces si no hay resistencia, sí hay una actitud crítica tanto aquí como en otras acciones más ligadas al mundo del arte. Hay una actitud de consciencia y un intento de buscar escapatorias probablemente, sí, de crítica. Pero creo que la crítica no sirve para nada y menos en este contexto en el del arte. Preferiría insultar a criticar. Por ejemplo, el tipo que trabaja en el burger king cobra seis euros a la hora en su contexto, mientras que haciendo lo mismo 5 minutos en el contexto arte por 0 euros a la hora el valor de ese trabajo se multiplica exponencialmente. Lo mismo sucede al vigilar al vigilante, en esta acción además del vigilante que me vigila hay una cámara de 360º en el techo que también me vigila, el precio de su vigilancia no es el mismo que la mía, y la mía es la alegal (en el Museo del Prado está terminantemente prohibido grabar en vídeo). Esta situación se debe desde luego al contexto arte en dónde termina todo. Entonces la intención, si la hay, es levantar acta de este tipo de, llamémosles, injusticias o provocar una especie de conflicto, que por otra parte sólo queda registrado, no manifestado explícitamente. Es como certificar un estado de crisis frente al que sólo cabe impotencia. Provocar un conflicto, sí, pero no me gustaría ser el que pone sobre la mesa un problema de sobra conocido por todos, si hay un problema que poner sobre la mesa, que sea yo ese problema. Quizá es difícil hablar de esa condición crítica y demás porque lo que intuyo que pones en juego es una estrategia más compleja: el sentido del humor. No sé si estás de acuerdo en que hay mucho sentido del humor en tu trabajo. No tengo ninguna confianza en el humor. Hay una tradición del humor como catarsis de insumisión hacia la seriedad de la vida productiva, pero creo que el humor ha sido integrado en el sistema de la publicidad y del entretenimiento. En el mundo de la representación podemos encontrar cualquier cosa, y podemos tener la garantía de que vamos a encontrar esa misma cualquier cosa pasada por el filtro del humor, que se encarga de reducir las cosas a eso, a humor. Trato de elaborar mecanismos para organizar diversiones muy serias, en las que el humor no puede sino arrebatar todo significado. Insisto, sí que hay esa formalización muy seria y, aunque para nada creo que el humor sea algo banal o intrascendente, creo que sí hay un cierto tono burlesco, precisamente por serio, en la línea de Baldessari y el famoso vídeo "I'm making art". Desde luego te veo más próximo a eso o a Chris Burden que a Beuys o Bruce Nauman, muy trascendentes ellos. El humor tiene una connotación de colectivización de "la risa", de apagafuegos. La burla no. La burla está direccionada y confluye en una sola dirección, que requiere de un burlante y de un objeto de mofa, elegido además por el burlante, y que produce una delimitación del juego en dos lados de la pista. Creo que en esos vídeos de Baldessari sí existe ese direccionamiento que implica la burla. En el caso de Chris Burden yo creo que sus trabajos son todos muy serios. En todo caso, en tu trabajo recoges esas referencias conceptuales. No parto de cero y me interesan mucho esos artistas. El terreno sobre el que me muevo no lo defino yo, sino que me viene ya marcado y me tengo que plegar a él. Tanto en el de los referentes conceptuales, como en el de la realidad sobre la que se despliega mi actividad. En cualquier caso, tanto los referentes como la realidad sobre la que actúas la escoges tú. Y si bien ante la realidad no creo que te doblegues, sino que la intensificas mostrando su perversidad o el juego oscuro de un supuesto poder, frente a los referentes que hemos citado sí eres muy fiel. Bien, no creo que se pueda producir un arte que incida de manera directa y con una mínima profundidad en la realidad y que obvie esos referentes, incluso aunque ni siquiera conociese a esos artistas sería imposible obviarlos. Utilizo el arte para obtener un beneficio de la realidad y utilizo la realidad para fabricar los productos artísticos. Creo que las ideas que utilizan estos artistas para fabricar sus productos terminan fácilmente en un tipo de acción simbólica y retórica que suele ser identitaria y autocomplaciente. |
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